Nov 29

    

     Las diferencias entre hombres y mujeres vienen determinadas por las hormonas. Los estrógenos y la progesterona son las femeninas, mientras que la testosterona es la hormona masculina, aunque también está presente en el cuerpo de la mujer a una escala muy baja.
     Los estrógenos determinan la distribución de la grasa del cuerpo, que confiere el contorno característico de la silueta femenina y también promueven la pigmentación de la piel, sobre todo en los pezones y el área genital. Estas hormonas mantienen la consistencia del esqueleto, impidiendo la salida de calcio del hueso durante la edad reproductiva de la mujer. También rigen el ciclo menstrual y dan feminidad a la mujer. La progesterona, en cambio, permite que el óvulo fecundado crezca en caso de embarazo. Prepara el revestimiento del útero para la implantación del óvulo fertilizado y las glándulas mamarias para segregar leche. 
     Coincidiendo con la producción de hormonas se distinguen varias etapas en la mujer.

  • A los 20 años. El cuerpo produce las tres hormonas (estrógenos, progesterona y testosterona), preparándose para un futuro embarazo.
  • Entre los 30 y los 40 años. La producción de estrógenos y progesterona disminuye y la fertilidad cae a medida que los niveles hormonales descienden. La mujer comienza a producir otras hormonas como el glucagon que es la responsable de la liberación de azúcar en la sangre. Con más azúcar disponible para servir de combustible a los procesos orgánicos, lo que significa que se queman menos grasas.
  • De los 50 a los 60 años. La mujer produce la mitad de hormonas que a los 25. A los 51, la mayoría de las mujeres ha llegado a la menopausia, lo que acarrea un 75% de disminución en la secreción de estrógenos. La glándula hipófisis comienza a producir más hormonas FSH y LH, las que causan los sofocos típicos de la menopausia. 
  • A partir de los 70 años. El cuerpo produce sólo el 10% de estrógenos y progesterona, con lo que los cuidados han de extremarse.

     La vida de la mujer está determinada por la etapa hormonal que atraviesa. En la pubertad aparece la menstruación que es el desprendimiento del revestimiento interno del útero, el endometrio. Va acompañada de hemorragias y se produce en ciclos aproximadamente mensuales, marca los años reproductivos de la vida de la mujer. El comienzo de la menstruación se produce entre los 10 y los 16 años, aunque los primeros ciclos suelen ser anovulatorios y de duración variable. Seis años después de la aparición de la regla el 80% de los ciclos son ovulatorios; a los 12 años se produce ovulación en un 95% de las menstruaciones.
     El síndrome premenstrual es un cuadro complejo del que se han llegado a describir hasta 237 síntomas, como cansancio, acné, hinchazón general, aumento de peso, dolor de cabeza, sequedad del cabello, tensión mamaria, picor generalizado, alteraciones en el ritmo intestinal, aumento del volumen de las mamas y dolor, vértigos y hormigueos. El síndrome premenstrual suele aparecer a partir de los 30 años y para que sea catalogado como tal debe comprender al menos dos síntomas que surgen a partir de la ovulación, desaparecen con la regla y se repiten en la mayoría de los ciclos menstruales del año.

     Un estudio realizado sobre una muestra de 630 mujeres descubre que la mayoría de las mujeres con síndrome premenstrual comienzan a padecerlo con la ovulación y los síntomas van aumentado para desaparecer con la menstruación. Entre el 30 y el 40% presenta los síntomas premenstruales con cierta intensidad, pero sólo el 10% acude al ginecólogo.

Cuando bajan las hormonas
     La menopausia es el momento en la vida de la mujer en que cesa la función cíclica de los ovarios y la menstruación. Suele tener lugar a partir de los 40 años. La menopausia se produce porque los ovarios segregan de forma progresiva menos cantidad de estrógenos y progesterona y la liberación de óvulos, finalmente, se detiene.

     Los cambios en la función hormonal de la mujer suelen ser lentos y progresivos. Durante los primeros años que siguen a la desaparición de las menstruaciones, la mujer comienza a perder entre el 1% y el 2% de la densidad de sus huesos. Así que, transcurridos diez años de la menopausia, la consistencia del esqueleto de la mujer puede haberse reducido entre un 10% y un 20%.

     Por otra parte, sin necesidad de que se produzcan fracturas, la osteoporosis puede ser la causa de la aparición de deformidades del esqueleto que pueden dar como resultado alteración de la postura, e inclusive reducción de la estatura normal del cuerpo femenino.

Síntomas de la menopausia

Irritabilidad

  • Depresión
  • Insomnio
  • Disminución de la libido
  • Aumento del riesgo de accidentes cerebrovasculares
  • Incontinencia urinaria
  • Dolor durante el coito
  • Acumulación de grasas
  • Cambios en el metabolismo de los lípidos

     

Extraído de la web www.sabervivir.es

escrito por Administrador


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